La reforma de este ático buscaba adaptar sus espacios a las necesidades de la clienta: una vivienda dividida claramente en dos ambientes, la zona de día diáfana y volcada a la terraza; y la zona de noche, más privada y aislada.
Gracias a su orientación, la iluminación natural se convierte en la gran protagonista de todos sus espacios. Una gama cromática cálida refuerza esta luminosidad y aporta calidez a cada rincón.



































